Existen aplicaciones que, debido a su actividad, generan archivos de registro o logs de gran tamaño que dificultan la lectura y, en muchas ocasiones, ocupan un espacio valioso en el disco duro. Un caso típico ocurre en los servidores web. En Apache, por ejemplo, el registro de acceso crece normalmente en 1MB por cada 10.000 peticiones.
Para solucionar este inconveniente, muchos administradores recurren a la 'rotación de logs', una técnica sencilla que consiste en almacenar parcialmente el contenido de un archivo de logs en nuevos archivos cada cierto tiempo predefinido. Esta acción facilita la organización de logs, la realización de copias de seguridad y la eliminación de logs innecesarios que están ocupando espacio.En Linux, existen varias alternativas para habilitar la rotación de logs. Un usuario con mínimos conocimientos de Bash podría hacer su propio script personalizado para rotar logs, no obstante, las principales distribuciones proveen herramientas listas para utilizar, un ejemplo es logrotate.


